.
Scroll mouse to zoom in or zoom out
Scroll mouse to zoom in or zoom out
Reparar esos apliques LED que cuestan tanto dinero es posible. Por lo general, basta con sustituir la fuente de alimentación electrónica con la que funcionan. Esa reparación da una segunda vida útil a la lámpara, nos ahorra dinero y resucitamos ese complemento de luz al que muchas veces damos valor sentimental.
Esta tecnología se basa en el principio de corriente óptima para el LED chip, según la cuál, el led tiene su rendimiento ópimo dentro de un intervalo de un 5% de la corriente de funcionamiento para el que fue diseñado. Si aplicamos corriente más allá de ese límite, la vida útil del producto disminuye drásticamente.
Los drivers de este tipo, al conectarse a un sistema de LEDS de corriente constante, reciben una impedancia proporcional a la longitud de LEDS en serie que tienen conectados, por lo que, si el valor está en el intervalo de funcionamiento, entregan una tensión también proporcional a esa serie, manteniendo el amperaje constante, para optimizar la uniformidad de la intensidad, brillo y la tonalidad de luz a todo lo largo de la tira u optimizando el rendimiento y vida útil del chip.
Este tipo de tecnología es la más habitual en chips con gran densidad de LEDs, como los tipo COB, SMD, o en tiras de alta potencia profesionales, donde las prestaciones y fiabilidad deben ser máximas y el espacio reducido, ya que evita la instalación de transistores en la zona de calor del chip, aumentando la fiabilidad y el rendimiento del sistema.
Otros productos